26.10.26

Nobel de Economía e Inteligencia Antifrágil: comprender las conexiones para crear nuevas posibilidades


Comprender las conexiones para crear nuevas posibilidades

¿Qué hacemos cuando la realidad deja de comportarse como esperábamos? Podemos insistir en nuestras explicaciones, corregir algunas decisiones o revisar los modelos con los que interpretamos lo que sucede.

Esta última posibilidad conecta la investigación económica con una pregunta central de la Inteligencia Antifrágil: ¿cómo convertir la incertidumbre en una oportunidad para desarrollar nuevas capacidades?

El Premio Nobel de Economía 2026, concedido a Robert E. Hall y Michael Woodford por sus aportaciones a los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica, ofrece un punto de partida para esta reflexión. Sus investigaciones ayudan a comprender cómo las decisiones de hogares y empresas influyen en el conjunto de la economía y en la eficacia de las políticas de estabilización.

La relación con la Inteligencia Antifrágil que propongo aquí es una interpretación propia desde el modelo UEOIA. Su interés está en explorar qué podemos aprender de estas investigaciones para comprender mejor, ampliar nuestras alternativas y actuar ante situaciones inciertas.

Detrás de las grandes cifras hay personas que deciden

Inflación, consumo, empleo, inversión o tipos de interés pueden parecer conceptos distantes. Sin embargo, detrás de esas magnitudes hay personas que compran, ahorran, contratan, aplazan proyectos o modifican sus precios.

Sus decisiones también dependen de lo que esperan que ocurra.

Una familia preocupada por sus ingresos futuros puede reducir sus gastos actuales. Una empresa que anticipa una caída de la demanda puede posponer una inversión. Las expectativas sobre el mañana influyen en lo que hacemos hoy.

Las aportaciones de Hall y Woodford contribuyeron a reconstruir los modelos macroeconómicos incorporando estos comportamientos y expectativas, mejorando así las herramientas para analizar las políticas de estabilización.

Desde la perspectiva empresarial, esto invita a una reflexión: para comprender los resultados de una organización, necesitamos comprender también las decisiones, las relaciones y las expectativas que los generan.

Conectar para comprender; comprender para actuar

Una de las competencias del modelo UEOIA es el Engine Conectivo-Creativo: la capacidad de relacionar conocimientos, perspectivas y experiencias para generar nuevas interpretaciones y posibilidades.

En este sentido, la investigación económica ofrece una enseñanza valiosa. Descubrir conexiones puede ayudarnos a explicar fenómenos que parecían aislados. Pero conectar exige rigor: debemos distinguir una asociación sugerente de una relación respaldada por evidencias.

Pensemos en una empresa que afronta un encarecimiento de la energía. El problema afecta a los costes, pero sus consecuencias pueden alcanzar los precios, los márgenes, la demanda, la inversión y las expectativas de sus trabajadores.

Observar cada elemento por separado puede llevarnos a respuestas parciales. Comprender sus interdependencias permite formular preguntas mejores:

  • ¿Qué actividades son más vulnerables?

  • ¿Qué decisiones podemos aplazar y cuáles necesitan una respuesta inmediata?

  • ¿Qué alternativas reducirían nuestra dependencia?

  • ¿Qué información podría hacernos cambiar de criterio?

La conexión adquiere valor cuando mejora nuestra capacidad de actuar.

Una lectura desde las cinco competencias UEOIA

La Inteligencia Antifrágil, entendida como la capacidad humana de crecer en la incertidumbre y la complejidad, propone entrenar cinco competencias que se refuerzan mutuamente.

U — Mentalidad de Crecimiento. Reconocer que nuestras explicaciones pueden ser incompletas. Cuando los resultados contradicen lo que esperábamos, aparece una oportunidad para revisar supuestos y aprender.

E — Engine Conectivo-Creativo. Explorar relaciones entre comportamientos, expectativas, recursos y consecuencias. Combinar perspectivas para formular hipótesis que después podamos contrastar.

O — Creación de Opcionalidades. Traducir la comprensión en alternativas viables. Preparar diferentes vías de actuación amplía nuestro margen de maniobra cuando cambian las condiciones.

I — Gestión y Transformación de la Incertidumbre. Decidir con información incompleta, hacer explícitas nuestras dudas y establecer señales que nos ayuden a revisar las decisiones.

A — Adaptabilidad Radical. Reconfigurar estrategias, recursos y modelos mentales cuando la evidencia muestra que han perdido utilidad.

Esta lectura permite acercar UEOIA a un desafío cotidiano: comprender lo suficiente para actuar y mantener la disposición a corregir el rumbo.

Estabilizar y desarrollar capacidades

Aquí conviene introducir una distinción: estabilizar una situación y desarrollar antifragilidad son objetivos diferentes, aunque pueden complementarse.

Amortiguar una perturbación protege recursos y reduce daños. La perspectiva antifrágil añade otra pregunta: ¿qué capacidades podemos construir a partir de lo aprendido?

Volvamos a la empresa afectada por la crisis energética. Puede renegociar contratos para aliviar el impacto inmediato. También puede aprovechar el aprendizaje para diversificar fuentes de suministro, rediseñar procesos y mejorar sus sistemas de anticipación.

El posible crecimiento nace de esas decisiones y aprendizajes. La dificultad, por sí sola, no garantiza ninguna mejora; también puede agotar recursos y destruir capacidades. Por eso, proteger a las personas y preservar un margen de actuación forma parte del proceso.

Innovación, renovación y aprendizaje

El Nobel de Economía 2025, concedido a Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt, reconoció investigaciones que explican el crecimiento impulsado por la innovación. Mokyr estudió las condiciones que permiten sostener el progreso tecnológico; Aghion y Howitt desarrollaron la teoría del crecimiento mediante destrucción creativa.

Desde mi perspectiva, ambos premios permiten plantear un diálogo: cómo proteger la capacidad de actuar ante las perturbaciones y cómo favorecer la renovación que abre posibilidades de progreso.

En las organizaciones, ese diálogo se concreta en decisiones humanas. Alguien debe cuestionar una práctica, escuchar una señal incómoda, proponer una alternativa o abandonar una solución que antes funcionaba.

Ahí sitúo la contribución potencial de la Inteligencia Antifrágil: entrenar las competencias necesarias para convertir conocimiento y experiencia en mejores respuestas.

Del conocimiento al entrenamiento

Podemos trabajar estas competencias mediante situaciones concretas: una caída inesperada de ventas, la aparición de una tecnología o la pérdida de un proveedor.

El ejercicio consiste en identificar conexiones, contrastar supuestos, construir alternativas y decidir. Después, introducir nueva información y observar qué somos capaces de revisar.

El aprendizaje debería apreciarse en la calidad de las preguntas, la viabilidad de las opciones, la revisión razonada de las decisiones y la transferencia de lo aprendido a otros problemas.

Los modelos nos ayudan a interpretar la realidad. Las competencias humanas nos permiten actuar sobre ella y aprender de las consecuencias.

La pregunta antifrágil permanece abierta: cuando esta situación haya pasado, ¿qué sabremos comprender y hacer que antes no estaba a nuestro alcance?


Por Eudald Parera Riera, autor de Inteligencia Antifrágil mejora crece prospera publicado por LID Editorial

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nobel de Economía e Inteligencia Antifrágil: comprender las conexiones para crear nuevas posibilidades

Comprender las conexiones para crear nuevas posibilidades ¿Qué hacemos cuando la realidad deja de comportarse como esperábamos? Podemos insi...