Biblioteca de conocimientos sobre Inteligencia Antifrágil, Liderazgo, Competencias Antifrágiles y Trabajo en equipo y colaboración, Adaptabilidad, Resiliencia. Espacio para los apasionados por el desarrollo de las personas y organizaciones
Lo he vivido y sentido. En el momento que miras, ves y sientes a una persona, no sólo como persona que es y representa, sino que ponemos el enfoque en lo que creemos que puede llegar a ser, miramos y en realidad vemos el talento que será, en este momento esa mirada tiene el enorme poder de transformar, de hacer realidad ese talento.
Sin perder el sentido crítico*, tu mirada apreciativa (Alex Rovira) crea ese espacio que nadie ve, esa luz que sabes que existe, permites, facilitas y promueves el crecimiento de esa persona, de sus talentos, y con ello se abre un universo de potencialidades que convertirá a la persona, organización y sociedad en algo mucho más grande, emergen lo positivo, las capacidades y valores, Allí reside el poder de esa mirada.
Algunas publicaciones* sobre sobre "Appreciative inquiry" de HBR en organizaciones han establecido 4 fases que ayudan a consolidar lo que podria ser sólo una intuición, consolidando entonces el concepto positivista en un método de desarrollo. Se basan en:
1.- descubrir las fortalezas (requiere siempre de una mirada atenta);
2.- soñar lo que podría llegar a ser;
3.- cómo lograrlo (procedimientos);
4.- definir el destino, objetivo o goal.
Tanto en el terreno personal como organizativo estas 4 fases ayudan, pero más allá de una aproximación positiva y metódica, está el fenómeno de hacer que el otro crea en sus posibilidades y potencialidades que le estamos descubriendo.
Creer en los demás es la esencia, es una visión antropologica positiva,
Tu mirada influirá en el crecimiento y felicidad de las personas de tu entorno. ¡Ahh siempre que sea sincero!
Empezamos todos a hablar de
sostenibilidad, del cuidado del medio ambiente mientras un porcentaje muy alto
de los 7.000 millones de habitantes del planeta sufre y mal vive (más de mil
millones con menos de un 1$ al dia), no existirá ningún tipo de sostenibilidad
mientras existan unos índices de pobreza
tan altos.
Esta frase no defiende que
consumamos combustibles fósiles, o que se permitan licencias no lícitas, y que
vale cualquier cosa, al contrario, veo que podríamos entre todos ayudarnos a
hacer las cosas de manera más natural, auténtica.
Acabo de abandonar Ciudad de Panamá,
crece mucho, crece como los europeos y los norteamericanos vivimos hace unos
años. ¿Caerán también en alguna de esas burbujas demoledoras que sustraen los
poquitos recursos de unos, para que al final 4 se lo guardan en no quieras
saber dónde?. Estaba en el piso 15 y al mirar por la ventana vi enfrente un
edificio enorme más vacío que el vacío. ¿Alguien vigila?, ¿alguien puede evitar
esos procesos especulativos?. La gente de Panamá está luchando y demostrando
que se merecen lo mejor, que nadie les defraude.
Leía un artículo “El
futuro se llama economía circular”, absolutamente recomendable, que
precisamente invita a repensar los modelos de negocio para no caer en la
esclavitud de recursos agotables o procesos no sostenibles. Me emociono cuando
hay propuestas como el bioetanol celulósico
que se obtiene de un residuo y sirve además para incorporar como fuente de
energía, o es motivador las plataformas para compartir, rompiendo la devoradora
bestia del “compro y poseo”, o nuevos modelos de piezas escalables o
ensamblables y reutilizarlas, y muchos más ejemplos, afortunadamente.
Descubro que Gallup
Institut, D.Goleman,
Gary Hamel, Rifkin,
… un batallón de pensadores empiezan a poner los principios filosóficos de lo
que la gente, los pueblos deseamos.
Estamos todos de acuerdo,
queremos empresas lideradas por gente que transforme, te ayude a crecer,
trabajar en unos niveles de felicidad adecuados, comprar productos adecuados a
precio accesible para nuestras economías pero limpios. Cuando usamos la
pantalla del Tablet, quizá nos olvidamos pero el coltan o columbitaytantalita se aprovecha de niños sometidos, espero que
cambie todo eso, ¿quizá el grafeno?.
Pero las fuerzas del mal tienen
mucha fuerza. El producto más barato, surge de la explotación de trabajadores,
el más contaminante es el que llega triunfante a la televisiones, por cierto
controladas y poco abiertas a debates multidiversos, las energías alternativas
hasta que no empiezan de la mano de las petroleras no se ha podido mover nada.
Directivos, políticos,
responsables de las grandes decisiones necesitamos que nos pongamos todos a pensar.
Nuevos modelos de liderazgo,
los precios y los impuestos no debieran recoger sólo la hambrienta sed recaudadora
de gobiernos y administraciones (para gastos no deseados como en armas), sino la búsqueda de equilibrios sociales, de
innovación y de respeto a las personas y a la naturaleza.
El producto más sostenible que
respete mejor el “cradle to cradle”,
producido en una empresa con empleados felices, que ofrezca más en lo social
como más empleos, dónde la corrupción sea aborrecida debe tener el mercado para
el. ¿Cómo lo hacemos?
Favorecer las nuevas ideas y
crear debates respetuosos e incluyentes sólo surgirán de talentos
comprometidos y todo eso precisará de Líderes y Personas muy preparadas que con
conocimiento y esfuerzo ayuden a la siguiente gran revolución mundial, la
autenticidad.
La sostenibilidad
te hace sostenible, y esto requiere de autencidad. Desde el management quizá sea preciso fomentar y desarrollar competencias y valores en este sentido. Suerte!!
En Harvard hace años nació ,de las manos de William Ury, un concepto alrededor de la negociación eficaz que normalmente le llamamos win-win (yo gano, tu ganas). Se demostró, incluso matemáticamente (modelo Papakonstantinidis), que es mejor la ganancia compartida que el yo gano lo que puedo y los demás se espabilen. Es un principio eficiente y ético pues permite que uno gane pero respetando al otro, hay incluso incremento de ganancias.
Esta idea al extrapolarla a nivel gerencial y empresarial nos acerca al concepto win wina la cuarta o la búsqueda holística y equilibrada del beneficio de todos los diferentes stakeholders. Esencialmente estamos hablando de sociedad (personas), empresa y naturaleza, o en términos de desarrollo sostenible, economía, sociedad y medio ambiente.
El sentido de una empresa es el crecimiento económico eficiente que le garantiza margen y permanencia en el mercado, pero esto es como si a una persona sólo le preocupara respirar para vivir. Las organizaciones modernas recobran un sentido más potente si sumando a lo imprescindible, le añaden valor compartido para la sociedad y el medio ambiente. Esta trilogía enraiza a la empresa en su mundo y vincula a las personas que participan en ella con lo que es trascendente para todos.
Tiene sentido entonces, ¿verter residuos por negligencia o costes?. ¿Se justifican las inversiones especulativas que permiten ganar a un individuo de hoy para mañana sin haber generado ningún valor real?. ¿Las inversiones a corto en clientes que no permanecerán fieles, ni tan siquiera proporcionan un roi mínimo?, ¿los crecimientos basados en sobornos? ¿el coste oportunidad de gastos que sólo benefician de manera egoísta a unos pocos?. ¿Y un largo etc. que invade la ética política, del mundo empresarial y las posturas individualistas?.
No, no tienen sentido. Pero la realidad es que en la mente de la mayoría está la idea de que mientras yo gane el resto no importa. Es lo que aprendimos, lo que hemos visto en los viejos modelos de los que se han enriquecido sin escrúpulos. De hecho sigue viéndose en muchas ocasiones. Eso es una parte patológica del capitalismo decadente que hoy ya empieza a desplazarse lentamente. Los jóvenes querrán transparencia, como define J. Boschma en la generación Einstein, o tal y como se observa en la generación Y,… Aunque en entornos de poca oferta laboral que pudiera predisponer a mayor sumisión, realmente sólo se comprometerán y serán eficientes proporcionando su talento innovador en los nuevos entornos éticos y sostenibles.
Las modernas organizaciones que no quieren sólo justificarse mediante responsabilidad social corporativa (RSC) bien argumentada y publicitada por cualquier consultora, sino que quieren, de verdad, aportar valor compartido al triángulo economia, sociedad y medioambiente pueden tener más futuro.
No estamos definiendo unos ideales, sino evidencias demostradas en el mundo empresarial. El Instituto Gallup ya tiene demostrado que empleados más felices, son más eficientes. Nokia, y en muchas publicaciones relacionan formación y desarrollo competencial con compromiso e innovación. Se sabe que el compromiso es clave para el desarrollo empresarial, pero éste solo surge radiante en la confianza. Nadie se compromete de verdad si no puede confiar y esta íntima actitud nace de la coincidencia entre valores personales y del proyecto, de la coherencia, de la ética.
En los últimos tiempos he podido aprender de muchos profesionales de diferentes países, incluso de los que tienen rentas per cápita bajas, y al comparar la competitividad de los profesionales con otros que se encuentran en entornos políticos y sociales algo más democráticos y honrados te das cuenta que la diferencia está en el entorno (Richard Florida en "La Clase Creativa").
Esta revolución basada en valores que transforma la RSC en crecimiento de valor compartido (Michael Porter), el yo gano por el win win, la despreocupación del crecimiento de los empleados por el coach hacia su plenitud, la desidia por la innovación, transformará productos, cadenas de productividad y valor en utilidades sostenibles integradas al medioambiente siguiendo los criterios de McDonough y Braungart (Cradle to Cradle) exigirá nuevos líderes, Líders integradores de valores y competencias: Líder Sigma .
El nuevo Líder sigma integrará en su religión el triple foco economia, sociedad y medio ambiente en una única luz para un mundo, por lo menos para nuestros hijos, algo mejor.
¡Actuemos!.
Reflexiones en ruta por México, El Salvador, Panamá, Costa Rica, Dominicana. Ene 2011.
Videos de William Ury